La bicicleta es un excelente medio de transporte, sobre todo por sus
características ligadas a la sustentabilidad: no contamina, es
prácticamente gratis y ayuda a mantenernos en forma.
Por otro lado, los envases PET son un gran problema para las sociedades
modernas: cada botella tarda 10 mil años en descomponerse y hoy, con la
cantidad de productos envasados, son millones las botellas que se
desechan a diario en el mundo que no se pueden degradar.
Muzzicycles es
una empresa brasilera que unió estas dos temáticas en un proyecto que
consiste en reciclar 200 envases PET por cada bicicleta que se fabrica.
El creador fue Juan Muzzi, un artista plástico uruguayo que tuvo la
iniciativa de convertir las botellas de plástico en un cuadro de
bicicleta, creando así un medio de transporte basado en la simplicidad, “
ecológicamente correcto”
y accesible ya que, según cuentan en su Web, “esta bicicleta podrá
llegar a un público de 70 millones de personas que necesitan un modelo
de transporte barato”
Las botellas de plástico empezaron a ser utilizadas en Brasil a partir
del año 1993. Al principio, se trataba de un invento innovador ya que
las botellas de vidrio ocupaban mucho lugar en las fábricas y requerían
de mucha agua y productos químicos para su higienización y un costo muy
alto en transporte ya que se trataba de envases muy pesados.
Los envases PET se convrtieron así, en objetos de uso cotidiano y en
pocos años llegaron a ser un material altamente contaminante por el gran
volumen de basura que genera y lo mucho que tarda en descomponerse.
Esta basura se aloja en los ríos y océanos y, por los componentes que
tiene el plástico, afecta a la salud de los animales y de los seres
humanos.
Está claro que los efectos nocivos del plástico son
muchísimos, es por eso que se han pensado diferentes formas de reciclar
los envases y reutilizarlos para crear otras cosas.
Junto a ONG’s brasileñas encargadas del reciclaje,
Muzzicycles
creo su propia solución: hacercuadros de bicicletas. Así, comenzó un
proyecto pensado desde dos aristas: por un lado reciclar los envases PET
y por el otro, crear un medio de transporte sostenible, limpio,
silencioso y, sobre todas las cosas, accesible económicamente para toda
la sociedad.
De esta manera, al utilizar PET reciclado, se elimina el proceso de
soldadura de otros materiales,lo cual es un modo más barato de fabricar
bicicletas. El proceso consiste en trocear las botellas, triturarlas y
someterlas a un proceso de endurecimiento. Después, la pasta se inyecta
en un molde de acero caliente. Una vez terminado este proceso, se deja
enfriar y se obtiene el cuadro terminado.
Los grandes beneficios de este producto se pueden enumerar de la
siguiente manera: PDL (Proceso de Desenvolvimiento
Limpio); Reaprovechamiento de botellas PET; Ecológicamente
correcta; Es más barata; No se oxida: Elimina la soldadura; No
precisa de amortiguador; Inyectada en color; Elimina Pintura ; Un
diseño orgánico y cómodo; Hecha de blends de resinas termoplásticas
recicladas ; Tiene un andar suave; Proyecto autosustentable; Extrae
menos minerales de hierros y bauxita; Procesa menos alúmina; Beneficio
en CO² ; Disminuye el Efecto Invernadero .
La empresa brasileña habla de esta iniciativa como el “cumplimiento de
una utopía” y reconocen que el tipo de actitudes como las que tuvo Juan
Muzzi son "la posibilidad de un nuevo tipo de arte holístico capaz de
reunir la literatura, la filosofía, la ciencia, la sociología, la
tecnología, y la creación de nuevos elementos constituidos de puras
abstracciones tales como la solidaridad, la paz, la no violencia y el
amor"